Hablan de Baile

Hoy os comparto esta maravillosa publicación, Planazo veraniego en el Aire, de Chema Arraiza, al que yo llamaría “participante re-reincidente” en nuestros talleres -porque no son 1 ó 2 los talleres en los que ha participado, sino muchísimos-, y por tanto conoce bien lo que se cuece en verano por aquí. Esta es su visión.

Muchas gracias, Chema.

Acogiendo el blanco

La razón de este post está sencillamente en las ganas de darle un espacio a la belleza del blanco. A unas imágenes que nos muestran otra versión de las maravillas que nos envuelven, esa que raramente vemos, porque como ya sabéis, en la cara sur de la Sierra Nevada el sol tiene tal presencia que es poco habitual que la nieve se quede mucho tiempo con nosotras.

BLANCO 1

Cuando nos visitáis en verano, con una idea del espacio y tiempo un poco trastocada por la altura, las curvas, la magnitud de la natura… soléis preguntar ¿Y el invierno aquí, no es demasiado duro?
Eso es lo que podría parecer, pero la realidad es que en un lugar así, como en ningún otro,  los humanos, igual que hacen las demás criaturas, nos entregamos a lo que nos traen las estaciones, a lo que el Universo nos dicta.
Y el invierno nos trae magníficas oportunidades (contemplar esta imagen de la cascada ya es una de ellas):

la cascada
Con los días cortos, la escasez de luz y calor, la niebla, los vientos… nuestro sentidos piden a nuestro cuerpo ir más despacio, protegerse, piden quietud, sosiego, silencio.
Así como las hojas que dejó caer el otoño, ocultándose en la tierra entran en proceso de transformación en abono, la fuerza que impulsará la primavera,  nosotras nos recogemos hacia nuestro interior creando también el alimento para brotar en la próxima estación.  El invierno nos propone que esa energía que no podemos utilizar en “el exterior” la invirtamos en “el interior”: la reflexión, la introspección, la meditación.
Una de las cosas que más consiguen abstraerme, desde niña, -y creo que a tí te debe pasar parecido- es contemplar la lumbre de la chimenea, e incluso de una vela. Mirando el fuego, en invierno, he debido practicar las mejores meditaciones de mi vida.

podemos proponernos recuperar un espacio interior de conexión con nosotros mismos y soltar nuestra identificación con algún aspecto limitado de nuestro ser

 

 

Serpientes en Baile

No sé si nos fascinan o nos horrorizan, pero desde luego, las serpientes siempre han tenido ese poder de agitar nuestras conciencias.  Del odio a la veneración, la serpiente se sitúa en los extremos. Y desde Baile en el Aire le rendimos nuestro pequeño homenaje.

Intencionada o casualmente, por nuestro espacio van apareciendo representaciones de este majestuoso animal. Ya sabéis que Baile se va creando con la huella de las personas que pasáis tiempo por allí, de forma material o energética vais configurando el lugar. Y ya van 3 las serpientes representadas en alguno de nuestros rincones. Tres de las grandes y fijas, porque pequeñas o efímeras seguro que han abundado. A ver si las reconoces…

La serpiente es un reptil que periódicamente renueva su piel, lo que la ha convertido en un símbolo de renovación y salud (la Vara de Esculapio, símbolo de la medicina). La muda es algo vital para la serpiente y es un factor rítmico en su vida:
Las recién nacidas no se alimentan hasta no haber realizado su primera muda.
Tras la hibernación, la serpiente adulta realiza su muda y aprovecha para soltar sus olores hormonales y atraer a los machos…
De ahí que se les atribuya poder, virilidad, sabiduría, rejuvenecimiento, fertilidad, salud y prosperidad.

El lenguaje de los símbolos es el lenguaje de la naturaleza, y es el primitivo lenguaje de la humanidad…: todas las grandes civilizaciones consiguieron traducir ideas complejas a significados concretos a través de los símbolos. El de la serpiente fue utilizado en todas ellas y, según algunos autores, en él se compendia toda la filosofía del universo.
Así, en la Antigüedad, la serpiente ha sido símbolo de: sabiduría y divinidad (atributo distintivo de los faraones); de regeneración psíquica (la serpiente emplumada azteca; la energía kundalini…); de inmortalidad, de eternidad (la imagen del alma que reencarna y se reviste de nueva piel).  Es también un símbolo dual: es la luz, tanto la física como la espiritual; pero es también símbolo de su sombra, de la oscuridad de la materia, del mal, de la sustancia espiralada que atrapa al alma en su torbellino. Símbolo de la energía sexual, la de los cuerpos tratando de perpetuar sus formas, y la de las almas tratando de perpetuarse…

En fin, hay mucho, muchísimo, escrito y contado sobre este animal, y voy a parar aquí.

Hoy ha sido la serpiente la que me picó las ganas de escribir. Porque en Baile en el Aire la naturaleza es nuestra fuente y nuestra esencia, y las serpientes, por supuesto, también nos inspiran.

Un abrazo.

Objeto de horror o de adoración, los hombres tienen a la serpiente un odio implacable, o se postran ante su genio. La Mentira la llama, la Prudencia la reclama; la Envidia la lleva en su corazón, y la Elocuencia en su caduceo; en el Infierno, arma el látigo de las Furias; en el Cielo, la Eternidad hace de ella su símbolo.
-Chateaubriand-

Entre verano e invierno. Entre cielo y tierra. Entre yang y ying.

El aprendizaje del Shiatsu* es un camino hacia dentro y hacia fuera. Es experimentar lo que une el microcosmos con el macrocosmos. Esta visión fue desarrollada por los antiguos Chinos con una precisión impresionante. Nos regalaron la Medicina Tradicional China y sus derivados, como la Acupuntura y el Shiatsu, que nació en Japón.

El curso intensivo Iniciación al Shiatsu que se celebró en Baile en el Aire a finales de septiembre fue impartido por Derk Roossbach, profesor de la Escuela Europea de Shiatsu. Fue necesaria la traducción en francés, inglés y castellano: ¡mayor riqueza para todos! El enfoque era transmitir las bases de esta técnica que al mismo tiempo es un arte: es el arte de conectar, de escuchar y de actuar sin esfuerzo para volver a encontrar el equilibrio perdido.
Además del trabajo en parejas, los alumnos podían experimentar a través de ejercicios prácticos la interrelación entre lo físico, emocional, mental y espiritual como, por ejemplo, en la danza de los 5 elementos, un viaje a través de emociones dañinas que se convierten en virtudes sanadoras.
Este curso fue la inauguración de la formación que empieza a ofrecer la Escuela Europea de Shiatsu en la Alpujarra. La Iniciación es un modulo que permite el aprendizaje de un Shiatsu básico y puede servir como complemento en otros trabajos relacionados. Para los/las que deseen seguir formándose, les sirve la Iniciación como primera parte de la formación profesional que dura unos 3 años.

En primavera volveremos a ofrecer otra Iniciación aquí, en Baile en el Aire.
¡Atentos a las fechas!

*Actualmente hay mucha polémica en España relativo a las terapias alternativas y naturales. Hasta ahora no hay ningún acuerdo que regularice las técnicas complementarias. Shiatsu y Osteopatía por ejemplo no son profesiones sanitarias ni sus profesionales lo pretenden. Pero tampoco no existe ningún otro reconocimiento legal mientras que en otros países los ciudadanos pueden libremente elegir entre terapias convencionales y no convencionales o combinarlos. La Escuela Europea de Shiatsu está homologada al nivel de la federación Europea FES.

El placer de la danza, el movimiento divino.

Últimamente no dejan de caer en mis manos artículos sobre los múltiples beneficios de la danza, no sólo a nivel físico o psicológico (ya sabemos que se queman calorías y nos hace sentirnos maravillosamente), sino también cerebrales:

Está más que aceptado científicamente que la música y el ritmo son el mejor ejercicio para que los diferentes sistemas cerebrales se armonicen y sean eficientes los unos con lo otros.  ¿Qué significa esto? que bailar mejora, por ejemplo, la memoria operativa, la planificación ejecutiva, la habilidad para realizar multitareas y la concentración. Además de que bailar pone en funcionamiento los mismos centros cerebrales que despiertan el placer del sexo o de una buena comida -aunque parezca un tópico, ¡es así!-.
Y por supuesto los “chorros” de adrenalina y serotonina que nuestros cuerpos generan al bailar, que nos llenan de vitalidad y buen humor.

¿Y la danza como aproximación a lo divino?
Las pinturas rupestres ya nos muestran a nuestros antepasados bailando. La danza aparece unida al hombre, prácticamente desde sus orígenes, con un carácter religioso, de manera colectiva y sin espectadores. El carácter religioso y ritual se ha mantenido hasta hoy, y paralelamente, desde la antigüedad se desarrolló la danza profana, por diversión y como arte.
Lo que está claro es que a lo largo de la historia la danza ha sido reflejo de cómo el humano ha vivido sus experiencias emocionales, espirituales, sociales e incluso religiosas.
¿Sabías que el rey David bailaba delante del Arca?
Y que en Grecia la danza formaba parte de los planes de educación?
Que en los primeros tiempos de la iglesia en Europa, el culto incluía la danza?
Y que Luis XIV, el Rey Sol, fue uno de los más grandes bailarines de su época? (además del creador de la primera Academia Real de la Danza)

En fin, ya lo decía Voltaire: “Déjennos leer y déjennos bailar, dos entretenimientos que nunca harán daño al mundo”